El pasado 13 de febrero, Miércoles
de Ceniza, entrábamos en el camino de 40 días que nos conduce a la Semana Santa. La tradicional
imposición de la ceniza tuvo lugar en la iglesia parroquial del Corpus Christi, en el transcurso de una
Eucaristía presidida por el párroco D. José Sánchez Herrero.
El celebrante habló del gran
olvidado del mundo, dijo que cuando la sociedad pretende crear una especie de
paraíso sin Dios, la historia nos demuestra que siempre termina pareciendo un
infierno. Con frecuencia se pone de manifiesto el error que supone ignorar los
valores evangélicos en nuestra actividad diaria y las consecuencias que
comporta.
Por tanto, nuevo espacio de
reflexión que invita a la mirada interior especialmente ante los retos escolares
y sociales a los que los jóvenes se enfrentan y que requieren una respuesta
cualificada.











